La nueva presidenta de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Celeste Valenti, no se anduvo con vueltas. Le puso sobre el escritorio al gobernador Rogelio Frigerio una lista de diez puntos críticos que, según la entidad, son clave para que la industria provincial pueda competir de verdad.
¿De qué se trata este petitorio industrial? Valenti fue clara: son “temas transversales a todos los sectores industriales de la provincia”. No es que una empresa metalúrgica tenga problemas distintos a una alimentaria. Los obstáculos son los mismos para todos, y eso hace más urgente la necesidad de soluciones.
Pero dentro de esos diez puntos, hay tres que queman más que el resto. La flamante titular de la UIER no dudó en marcarlos: infraestructura, energía e impuestos. El trío de la muerte para cualquier industrial que quiera producir en Entre Ríos sin quebrar en el intento.
La infraestructura sigue siendo el talón de Aquiles provincial. Rutas que parecen pistas de motocross, puertos que funcionan a media máquina y una conectividad que hace que sacar productos de Entre Ríos sea toda una odisea. ¿Cómo competís con Buenos Aires o Santa Fe si moverte cuesta el doble?
El tema energético no es menor. Mientras el país habla de Vaca Muerta y exportación de gas, muchas industrias entrerrianas siguen lidiando con cortes, tarifas impredecibles y una red que no siempre responde cuando más se la necesita.
Y los impuestos, claro. Ese dolor de cabeza permanente que hace que muchos empresarios se pregunten si no sería más fácil mudarse a Uruguay y producir desde allá. La presión tributaria no perdona, y menos en tiempos donde cada peso cuenta.
Ahora Frigerio tiene la pelota en su cancha. La industria entrerriana le puso las cartas sobre la mesa, sin eufemismos ni medias tintas. La pregunta es si el gobernador podrá traducir estos reclamos en políticas concretas o si quedarán en el cajón de los buenos deseos.
Con informacion de: El Once.