Un año después de implementar las guías mineras digitales, Entre Ríos puede mostrar números que sorprenden: más de 8.317 millones de pesos recaudados solo por el control de transporte de arena. Un salto que no es casualidad, sino el resultado de poner orden en un sector que movía millones sin que el Estado pudiera medirlo con precisión.
La arena silícea entrerriana tiene tres destinos que explican este boom recaudatorio: la industria de la construcción, la fabricación de vidrio y, el más jugoso de todos, Vaca Muerta. Esa formación petrolera que revolucionó la matriz energética argentina necesita arena de calidad para la fractura hidráulica, y Entre Ríos la tiene.
Antes de junio de 2025, el control se hacía con talonarios físicos que cualquiera podía manipular o perder convenientemente. La digitalización no solo modernizó el sistema: permitió que la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) pudiera distinguir qué tipo de material se transportaba y hacia dónde iba. Cada categoría de arena paga una tasa diferente, y ahí está la clave del aumento recaudatorio.
El mecanismo es simple pero efectivo: toda empresa que extrae o transporta minerales debe registrar una guía digital obligatoria que acredita la legitimidad del material. Sin esa guía, no hay transporte legal. La trazabilidad que genera el sistema permite a la Dirección de Minería provincial saber exactamente qué se mueve, cuándo y hacia dónde.
Para las empresas, el cambio significó más agilidad y practicidad. Para el Estado entrerriano, representó pasar de recaudar a ciegas a tener control total sobre un recurso estratégico. La diferencia se nota en los números: 8.317 millones de pesos en doce meses hablan de un sector que estaba subexplotado desde el punto de vista fiscal.
El gobierno de Rogelio Frigerio destaca que esta recaudación se traduce directamente en políticas públicas provinciales. Pero más allá del aspecto fiscal, la medida aporta seguridad jurídica a un sector que creció exponencialmente con la demanda de Vaca Muerta y que necesitaba marcos normativos claros para seguir expandiéndose.
La digitalización de las guías mineras demuestra que cuando el Estado decide ordenar un sector, los resultados pueden ser inmediatos y contundentes. Entre Ríos encontró en la arena silícea una veta de ingresos genuinos que, bien administrada, puede financiar el desarrollo provincial sin depender exclusivamente de la coparticipación federal.