En Concordia, tres estudiantes de sexto año del Colegio Principito lograron el primer puesto en la instancia departamental del Senado Juvenil Entrerriano 2026 con una idea que suena simple y pega fuerte. El objetivo: que los adultos mayores no sean apurados al hacer trámites.
Se llaman Milagros Peñalber, Luciana Peñalber y Bruno Carísimo, y su proyecto «Siempre hay tiempo» propone cajas de atención especial. La idea es que las personas mayores completen una operación sin sentirse una molestia para quienes esperan detrás.
La iniciativa fue elegida entre diez proyectos presentados en la instancia departamental de Concordia, realizada el 15 de octubre. El premio les permite viajar a Paraná del 11 al 13 de noviembre para defender el trabajo ante representantes de otros departamentos de Entre Ríos.
El proyecto nació de una lluvia de ideas en el curso y, tras una votación, quedó como alternativa viable para convertirse en anteproyecto legislativo. Un condicionamiento clave: la propuesta no podía implicar costos para el Estado.
Antes de avanzar, investigaron normas vigentes en Entre Ríos y Argentina sobre atención a personas mayores y buscaron antecedentes de experiencias similares. Después salieron a consultar: hablaron con sus propios abuelos y realizaron encuestas para identificar dónde y cuándo se necesita una atención más pausada.
Luego extendieron las consultas a centros de jubilados de distintos puntos de la provincia y a establecimientos donde podría aplicarse la iniciativa, como supermercados, bancos y dependencias municipales. Ahí se vio el problema: la presión por ajustarse a un ritmo que no siempre alcanza.
La propuesta apunta a que las personas mayores puedan realizar sus operaciones sin la presión de tener que ajustarse al ritmo de atención habitual. La idea es que, si necesitan más tiempo para completar un trámite o una operación en caja, puedan hacerlo sin sentirse una molestia para los demás usuarios.
Los estudiantes señalaron que observaron distintas iniciativas de otras escuelas y valoraron la experiencia de intercambiar propuestas. También destacaron que las devoluciones recibidas durante la presentación les permitieron identificar aspectos para mejorar.
El proyecto contó con el acompañamiento y asesoramiento de las docentes María Antonella Galvarini y Mariana Castillo, quienes trabajaron junto a los alumnos durante el proceso de investigación y elaboración. Esa contención docente es parte del trabajo: no es solo una idea, es un recorrido.
La instancia provincial en Paraná será el próximo desafío. Allí, los representantes de los distintos departamentos tendrán la oportunidad de exponer sus iniciativas y defenderlas en el ámbito del Senado Juvenil. Para los estudiantes del Principito, el objetivo será conseguir que «Siempre hay tiempo» avance y pueda convertirse en una propuesta legislativa.
El planteo parte de una situación cotidiana: personas mayores que, por dificultades propias de la edad o por necesitar más tiempo para comprender indicaciones, manipular dinero, utilizar tarjetas o completar una operación, pueden sentirse presionadas cuando hay otras personas esperando. Mirá que la propuesta de las cajas especiales busca modificar esa situación sin trasladar el problema a los propios adultos mayores.
En lugar de exigirles que se adapten a la velocidad de atención habitual, plantea generar un espacio donde el tiempo no se vuelva un castigo. Si el proyecto avanza, la ganancia no es menor: una sociedad que aprende a no apurar a sus mayores.