La madrugada no fue tranquila en Concordia. Una tormenta con fuertes ráfagas de viento cayó sobre la ciudad y dejó un tendal de daños materiales que al amanecer ya era visible en distintos barrios.
El paso del temporal trajo de todo: voladuras de techos, caída de árboles sobre calles y veredas, y una interrupción masiva del servicio eléctrico que dejó a gran parte de la ciudad sin luz. Las comunicaciones también sufrieron complicaciones, sumando otro frente de problemas para los vecinos que intentaban reportar daños o pedir asistencia.
El cuadro que encontró el día fue el de una ciudad golpeada y con los servicios básicos comprometidos. No es la primera vez que Concordia recibe el impacto de una tormenta fuera de temporada con esta intensidad, pero eso no hace menos urgente la respuesta.
ENERSA, la empresa distribuidora de energía eléctrica de la provincia, movilizó equipos para trabajar en el restablecimiento del suministro. La tarea no es menor cuando los daños se distribuyen en distintos puntos de una ciudad del tamaño de Concordia: cada árbol caído sobre una línea, cada poste comprometido, es una cuadrilla que hay que enviar y un tiempo de espera para el vecino que quedó a oscuras.
Lo que queda después de una noche así es el inventario de lo que falta: techos que reparar, ramas que retirar, postes que restablecer y, sobre todo, vecinos que esperan respuestas concretas sobre cuándo vuelve la normalidad a sus casas. El seguimiento de los daños y la velocidad de la respuesta del Estado provincial y municipal serán la verdadera medida de lo que pasó esta madrugada en Concordia.