No alcanzó con una vez. Uber volvió a llamar a la puerta del gobierno argentino y esta vez trajo un cheque más grueso: US$ 500 millones adicionales para invertir en el país durante los próximos tres años. El anuncio lo hizo Andrew Macdonald, director de operaciones de la compañía, directamente al ministro de Economía Luis Caputo, y quedó plasmado en las redes sociales de ambos antes de que terminara la tarde del viernes.
El dato clave es que esta cifra se suma a otra inversión de igual monto que Uber ya había comprometido en marzo de este año, también con horizonte de tres años, destinada a ampliar su operación local y relanzar Uber Eats en el mercado argentino. En total, el compromiso acumulado de la empresa en el país supera los US$ 1.000 millones en el período.
Macdonald fue explícito sobre el contexto del nuevo anuncio: está atado a la adquisición prevista de Delivery Hero, la empresa alemana que opera Pedidos Ya en Argentina y en más de una docena de países de América Latina. Uber lanzó una oferta de compra por esa compañía valuada en US$ 14.800 millones, una de las operaciones más grandes del sector tecnológico global en lo que va del año.
“Argentina es uno de los mercados más dinámicos de Uber, y nuestra convicción solo ha crecido con más fuerza”, escribió Macdonald en X tras la conversación con Caputo. El ministro, por su parte, no tardó en amplificar el mensaje y lo atribuyó a “la confianza en el rumbo económico delineado por nuestro presidente”, en referencia a Javier Milei.
Si la operación de compra de Delivery Hero se concreta, Uber pasaría a controlar Pedidos Ya en Argentina, consolidando así una posición dominante en el mercado de delivery y transporte de pasajeros. Para el gobierno, el anuncio llega como un argumento concreto de que el clima de inversión mejoró. Para los usuarios y los trabajadores de plataforma, la pregunta que queda abierta es qué cambia en la práctica cuando una sola empresa concentra tanto del negocio.