Cada segundo viernes del mes, el Mirador TEC de Paraná se convierte en algo difícil de clasificar: parte concierto, parte experiencia sensorial, parte encuentro de comunidad. Eso es Arte en Conexión, y su cuarta edición confirmó que la propuesta tiene vida propia.
Esta vez, la protagonista fue la cantante María Cuevas, que actuó rodeada de proyecciones inmersivas en 360° en el domo del espacio. La combinación de música en vivo con visuales que envuelven al espectador desde todos los ángulos es una apuesta que pocos escenarios de la provincia pueden ofrecer, y el Mirador TEC lo aprovecha con criterio.
Lo que distingue al ciclo es su accesibilidad: entrada gratuita, en un momento en que la agenda cultural de la ciudad suele tener precio. Eso no es un detalle menor: significa que el arte inmersivo no queda reservado para quienes pueden pagarlo, sino que sale al encuentro de cualquiera que quiera aparecer un viernes a la noche.
El ciclo no se detiene ahí. Para las próximas ediciones se anunció la incorporación de nuevas experiencias, entre ellas una cata de vinos entrerrianos, que suma una dimensión gastronómica y de identidad provincial a lo que ya venía funcionando bien solo con música y visuales. La idea de cruzar arte, tecnología y producción local tiene lógica: Entre Ríos tiene materia prima en los tres frentes.
Arte en Conexión continuará los segundos viernes de cada mes en el Mirador TEC de Paraná, con entrada libre y gratuita.