Antonio Tarragó Ros llegó a Concordia con algo más que música: llegó con memoria. La presentación de El Alma Entrerriana no fue un simple lanzamiento discográfico, sino la entrega de un archivo vivo de la identidad cultural entrerriana, construido con años de trabajo y amor por la tierra.
La obra reúne 48 temas tradicionales, organizados en cuatro fascículos temáticos que recorren distintas dimensiones de la cultura provincial. A eso se suma un centenar de biografías de figuras vinculadas a la historia de Entre Ríos, lo que convierte al material en una herramienta tanto artística como documental.
Lo que hace especial a esta iniciativa no es solo su volumen, sino su destino. El material será puesto a disposición de organismos culturales y educativos de la provincia, con el objetivo de ampliar su difusión y garantizar que llegue a quienes más lo necesitan: las aulas, los centros culturales, los espacios donde se forma la identidad de las nuevas generaciones.
Tarragó Ros es una de las figuras más reconocidas del chamamé y la música litoraleña, y su vínculo con Entre Ríos tiene raíces profundas. Este aporte no es un gesto simbólico: es la cristalización de una convicción de que la cultura popular merece ser preservada con el mismo rigor con que se preserva cualquier otro patrimonio.
El desafío ahora es de las instituciones: que el material no quede archivado en un cajón sino que circule, que se enseñe, que se escuche. El Alma Entrerriana ya existe; lo que falta es que la provincia decida hacerlo propio.