Arrancó bien, prometió y después se apagó. Patronato cayó 1 a 0 ante San Martín de Tucumán y el resultado lo deja en una posición que incomoda: el puesto 16 de la tabla, con apenas 21 puntos.
El único gol del partido lo convirtió Bruno Cabrera, y fue suficiente para que el Rojinegro se volviera con las manos vacías. El equipo que conduce Marcelo Candia tuvo un buen arranque, pero fue perdiendo intensidad con el correr de los minutos y nunca logró inquietar lo suficiente como para igualar el marcador.
La pregunta que queda flotando en el ambiente es cuánto tiempo más puede el Rojinegro sostener este nivel sin que la situación se complique de verdad. 21 puntos en el puesto 16 no es una catástrofe, pero tampoco es un lugar donde un club como Patronato quiera quedarse demasiado tiempo.
Con este resultado, el equipo entrerriano deberá reponerse rápido y encontrar la versión del primer tiempo que mostró ante el Ciclón tucumano, porque esa intensidad inicial es la que puede marcar la diferencia en lo que resta del torneo.