El jueves a la tarde, miles de hogares de Paraná se quedaron sin gas. No fue un corte menor: 3.794 usuarios perdieron el servicio y la distribuidora Redengas tuvo que salir a apagar el incendio con un operativo de contingencia que se extendió durante los días siguientes.
La empresa confirmó este sábado que el suministro de gas natural quedó normalizado y que el servicio fue restablecido para la totalidad de los clientes afectados. El plan de reconexión implicó un trabajo sostenido en terreno para volver a poner en marcha cada domicilio que había quedado sin servicio.
Cuando se corta el gas en una ciudad, reconectar no es tan simple como apretar un botón. Cada usuario debe ser atendido individualmente para garantizar que los artefactos estén apagados antes de reactivar el suministro, un protocolo que lleva tiempo y personal. Por eso el operativo se extendió más de lo que cualquier vecino hubiera querido.
Junto con el anuncio de la normalización, Redengas emitió recomendaciones de seguridad para los usuarios reconectados. En ese contexto, es fundamental verificar que los artefactos a gas estén en condiciones antes de encenderlos y ventilar los ambientes si se detecta olor a gas.
El corte afectó principalmente a familias de Paraná durante días de invierno, cuando la calefacción no es un lujo sino una necesidad. Con el servicio restablecido, la ciudad vuelve a la normalidad, aunque el episodio deja la pregunta abierta sobre la robustez de la infraestructura de distribución en la capital entrerriana.