Mientras el debate se desarrollaba puertas adentro del Senado provincial, afuera la calle hablaba con otra voz. La Multisectorial organizó una marcha hacia Casa de Gobierno en Paraná para dejar en claro que el rechazo a la reforma previsional impulsada por el oficialismo no se negocia en silencio.
La movilización se desarrolló en paralelo a la exposición del funcionario Rodríguez Signes ante la comisión del Senado que analiza el proyecto, prevista para las 9:00. La coincidencia no fue casual: la Multisectorial buscó visibilizar en las calles lo que, según sus representantes, no se escucha en los despachos.
Entre los gremios que confirmaron su participación se destacan Agmer y AMET, que además adhirieron a un paro provincial de 24 horas. Ambas organizaciones dejaron en claro que la medida de fuerza responde a una doble demanda: el rechazo a la reforma y el reclamo urgente de convocatoria a la mesa paritaria para discutir actualización salarial. Dos frentes abiertos, una sola jornada de protesta.
Desde la Multisectorial, la posición fue contundente: “el déficit de la Caja es responsabilidad de quien gobierna, no de las y los trabajadores activos y pasivos”. Con esa premisa, ratificaron la defensa del 82% móvil, las jubilaciones diferenciales, el salario y los derechos constitucionales.
Los cuestionamientos al proyecto oficial apuntan a varios flancos: mayores facultades para el Poder Ejecutivo, nuevas medidas de ajuste y modificaciones que podrían derivar en una extensión de la edad jubilatoria. Ese último punto es el que más encendió la mecha en los sectores organizados, que ven en la iniciativa un retroceso en derechos conquistados.
La jornada marcó una nueva instancia de tensión entre el gobierno provincial y los trabajadores, en un momento en que el debate legislativo avanza y la presión sindical busca torcer el rumbo de una reforma que, por ahora, no convence a quienes más la van a sentir en el bolsillo.