A pocos días del debut en el Mundial 2026, la Selección inglesa vivió un episodio insólito que puso en jaque su preparación. Dos personas fueron detenidas por robar botines, pelotas e indumentaria del plantel durante el traslado del equipamiento.
El robo se produjo mientras el material deportivo era trasladado desde la base de preparación hacia el predio donde el equipo realiza sus entrenamientos. Los investigadores confirmaron que los sospechosos aprovecharon ese momento de vulnerabilidad para sustraer elementos clave para la competencia.
¿Cómo es posible que fallen los protocolos de seguridad a esta altura del torneo? La organización del Mundial había prometido máximas medidas de protección para todos los equipos participantes, pero este episodio desnuda las fisuras en el operativo.
Los botines robados pertenecían a jugadores titulares del plantel inglés, lo que obligó a la dirigencia a gestionar urgentemente el reemplazo del calzado. Las pelotas sustraídas eran parte del equipamiento oficial que utilizan para los entrenamientos específicos.
La Federación Inglesa presentó una denuncia formal ante las autoridades locales y exigió el refuerzo de la custodia en todos los traslados. El episodio generó malestar en el cuerpo técnico, que debió reorganizar la logística a 72 horas del debut mundialista.
Los detenidos permanecen bajo investigación mientras las autoridades evalúan si actuaron solos o formaban parte de una red más amplia. El Mundial 2026 arranca con este papelón que pone en evidencia las fallas de seguridad que nadie esperaba a esta altura del evento.