Francisco Hauque no se guardo nada. El financista investigado en la causa de las SIRA apunto directo al corazon del poder kirchnerista y revelo que Alberto Fernandez no solo sabia de la red de maniobras cambiarias ilegales, sino que participaba activamente del negocio que movia un millon de dolares diarios.
En declaraciones televisivas que prometen sacudir el tablero judicial, Hauque describio un esquema que funcionaba como relojito durante el cepo cambiario, cuando los argentinos comunes solo podian acceder a 200 dolares mensuales al valor oficial. “Somos perejiles nosotros”, grafico el financista antes de detallar como la trama se extendía desde las casas de cambio hasta los despachos oficiales.
El eje de la operatoria era Valeria Fernandez, exauditora externa del Banco Central y titular de una consultora con manejo de varias agencias de cambio. Segun Hauque, esta mujer llegaba a generar ganancias millonarias comprando divisas al valor oficial para volcarlas al mercado paralelo, cobrando entre un 10 y 15 por ciento de comision por cada SIRA aprobada.
Pero la bomba mas fuerte llego cuando el financista fue consultado sobre la participacion del expresidente. “Gente como Alberto Fernandez lo sabia”, disparo sin filtro. Y ante la repregunta sobre si solo sabia o participaba, fue lapidario: “Participaba, como en todos los negocios“. Hauque explico que esa conclusion surge de reuniones donde el expresidente era mencionado en forma recurrente como parte de “una de las cajas” que manejaba.
La lista de involucrados no termina ahi. Miguel Angel Pesce, expresidente del BCRA, tambien quedo en la mira, al igual que Matias Tombolini, exsecretario de Comercio, a quien ubicó en las reuniones donde se discutia la operatoria. “Del Banco Central esta todo podrido, del primero al ultimo”, sentencio Hauque, mencionando tambien a la funcionaria Romina Garcia.
El entramado incluia hasta falsificacion de documentos. Martin Migueles, otro de los investigados, habria encargado la alteracion mediante Photoshop de facturas de servicios publicos para constituir agencias de cambio truchas. En conversaciones rescatadas de su celular, Migueles pedia que modificaran facturas de Edenor y Metrogas “para cuatro personas”.
La causa arranco con un pendrive aportado por un expolicía arrepentido que trabajaba con Elias Piccirillo, procesado por montar un operativo para acusar falsamente de narcotrafico a un acreedor. De ahi, los investigadores llegaron a los delitos cambiarios y finalmente a las presuntas maniobras con las SIRA entre 2022 y 2023, en pleno cepo del gobierno de Alberto Fernandez. El fiscal Franco Picardi sigue instruyendo una causa que promete mas revelaciones en los proximos dias.