El arsenal que encontraron en Villa Banana terminó de armar el rompecabezas del crimen que conmocionó a Rosario. Tras una serie de 35 allanamientos simultáneos, la Justicia detuvo a dos hombres más por el asesinato del policía federal Rodolfo Manfredi, el agente de 30 años que fue acribillado el sábado a la madrugada mientras patrullaba en el marco del Plan Bandera.
Los operativos sacudieron la zona caliente delimitada por las calles Gutenberg, Gálvez, Virasoro y el Bulevar 27 de Febrero. Brigadas de diversas ciudades como Venado Tuerto y Santa Fe participaron del despliegue que terminó con un botín escalofriante: una pistola calibre .22, un revólver .44 Magnum y un arma corta, además de una caja con más de 160 balas.
Pero lo que más llamó la atención de los peritos fue el hallazgo de ropa con aparentes manchas de sangre. Las prendas serán analizadas para determinar si esos restos pertenecen a Manfredi o a alguno de los atacantes que resultó herido en el tiroteo que se desató cuando los federales intentaron identificar a un grupo de sospechosos.
El operativo también reveló la dimensión del negocio narco en la zona: 358 dosis de cocaína, 86 gramos sin fraccionar, marihuana y dos balanzas de precisión. Como si fuera poco, secuestraron 26 teléfonos celulares y hasta un dispositivo Posnet para cobros electrónicos, evidencia del nivel de organización de la banda.
Manfredi era oriundo de Villa Lugano pero había llegado a Rosario como parte del refuerzo federal. Esa madrugada fatal, junto a su compañero E.G.V., patrullaba entre las 22.30 y las 23 cuando decidieron bajarse del patrullero para identificar al grupo. Los recibieron a balazos. El agente murió en el lugar, mientras que su compañero quedó internado con dos heridas abdominales y pronóstico reservado.
La investigación reveló que los policías llevaban uniforme, pero un camperón tapaba la ropa oficial. Por el uso de ese abrigo, no portaban chaleco antibalas, detalle que resultó fatal para Manfredi. Así se desmintió la versión inicial que indicaba que estaban en un operativo encubierto.
Con estos dos nuevos detenidos, ya son cuatro los arrestados por el crimen. Minutos después del ataque habían capturado a L.M.M., de 42 años, que llegó al hospital con una herida en el tórax y fue imputado este sábado. También detuvieron a quien lo trasladó al centro médico, aunque luego fue liberado. Aún no aparece el arma de Manfredi, que fue robada durante el ataque en Villa Banana.