¿Cómo se facturan 580 millones de pesos en consultas que nunca existieron? La pregunta que se hace toda la provincia tiene nombre y apellido: un cardiólogo santafesino que ahora enfrenta una investigación judicial por estafa al PAMI.
Los cinco allanamientos simultáneos en consultorios médicos y en el domicilio del profesional dejaron al descubierto un esquema que parece sacado de una película. La Justicia de Santa Fe sospecha que el médico facturó miles de consultas y estudios cardiológicos que los afiliados juran no haberse realizado jamás.
El operativo, que se desarrolló en la mañana del jueves, incluyó la incautación de documentación y equipos informáticos que podrían revelar la magnitud real del fraude. Los investigadores buscan determinar si el cardiólogo actuó solo o si formó parte de una red más amplia de profesionales involucrados.
Los testimonios de los afiliados son demoledores: facturas por consultas que nunca pidieron, estudios especializados que aseguran no haberse realizado y un patrón que se repite en cientos de casos. La metodología habría sido simple pero efectiva: usar los datos de afiliados para generar prestaciones médicas fantasma.
El caso pone bajo la lupa el sistema de control del PAMI y plantea interrogantes sobre cómo un fraude de esta magnitud pudo pasar desapercibido durante tanto tiempo. Los auditores de la obra social ahora deberán explicar qué mecanismos fallaron para permitir que se facturaran millones en prestaciones inexistentes.
La investigación está en sus primeras etapas, pero las evidencias recolectadas en los allanamientos podrían determinar si estamos ante el mayor fraude al sistema de salud pública de los últimos años en la región. El cardiólogo, mientras tanto, deberá enfrentar no solo la Justicia penal sino también las consecuencias en su matrícula profesional.