¿Te imaginás pagar durante 18 años por una obra que ya está funcionando desde hace una década? Eso es exactamente lo que va a pasar con tu boleta de luz a partir de julio.
La Resolución Nº 88/26 estableció un canon mensual de 323.046,95 dólares que se trasladará al cuadro tarifario provincial. El monto equivale actualmente a unos 459 millones de pesos mensuales y se cobrará durante 221 meses, hasta agosto de 2044. Como está atado al tipo de cambio oficial, el importe variará según la evolución del dólar.
La polémica es evidente: la Estación Transformadora Gran Paraná no es una obra nueva. Formó parte de un programa de infraestructura financiado con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suscripto en 2008 y fue habilitada en 2015. La vinculación completa con la Estación Paraná Norte recién quedó finalizada entre fines de 2023 y principios de 2024.
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) había establecido que la inversión se recuperaría mediante un canon cercano a los 5 millones de dólares anuales durante veinte años, distribuido entre usuarios de Entre Ríos y Santa Fe. La provincia vecina asumiría alrededor del 28% al 29% del total, mientras que el resto recaería sobre los entrerrianos.
Tras una primera etapa de cobro iniciada después de la habilitación, el canon fue suspendido porque la obra no estaba técnicamente completa. Los fondos recaudados entonces, estimados en unos 6 millones de dólares, fueron devueltos al Tesoro provincial.
Pero hay otro detalle que genera más bronca: el canon no figurará como un ítem específico en tu boleta. Quedará absorbido dentro de los costos de transporte y reflejado en el cargo fijo de conexión, diluido entre los demás componentes tarifarios. O sea, vas a pagar sin saber exactamente cuánto.
Existe normativa provincial que establece la necesidad de discriminar en las facturas los distintos cargos que integran la tarifa, precisamente para que los usuarios conozcan el origen de cada importe abonado. Pero parece que esa transparencia no aplica para este caso.
El mecanismo quedará activado junto con el nuevo cuadro tarifario que comenzará a regir desde julio, sumándose a las subas ya anunciadas por el EPRE. Los entrerrianos pagarán durante casi dos décadas por una infraestructura que ya está en funcionamiento desde 2015.