El alcoholimetro no miente: 2,18 gramos de alcohol por litro de sangre. Mas del doble de lo permitido por ley. Asi manejaba el conductor que mato a un motociclista en Concordia y dejo a una joven con fracturas que pueden cambiarle la vida para siempre.
La acompañante del motociclista fallecido permanece internada en el Hospital Masvernat con una fractura de pelvis que los medicos califican como grave. A sus pocos años de vida, esta joven debe enfrentar no solo el dolor fisico sino la perdida de quien la acompañaba en esa moto que termino destrozada contra el auto del ebrio.
¿Como se explica que alguien se suba a un auto con semejante nivel de alcohol en sangre? El limite legal es 0,5 gramos por litro, pero este sujeto cuadruplicaba esa cifra. No estaba apenas alcoholizado: estaba completamente borracho al volante, convertido en un proyectil letal sobre el asfalto concordiense.
En el Hospital Masvernat, los profesionales luchan por estabilizar a la joven sobreviviente. La fractura de pelvis es una lesion compleja que requiere cirugia especializada y una recuperacion que puede extenderse por meses. Mientras tanto, una familia llora a su ser querido y reza por la recuperacion de quien logro sobrevivir al impacto.
El conductor responsable del siniestro ya quedo detenido a disposicion de la Justicia. Su destino esta sellado: homicidio culposo agravado por conducir bajo los efectos del alcohol. Pero eso no devolvera la vida al motociclista ni sanara las fracturas de la joven que hoy lucha en una cama de hospital.
Este accidente vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de controles mas estrictos en las calles entrerrianas. Cada fin de semana, los alcoholimetros detectan conductores que manejan convertidos en bombas de tiempo. La diferencia es que esta vez, la bomba exploto y se llevo una vida por delante.