¿Hasta cuándo van a seguir jugando con la Justicia como si fuera un mazo de cartas? Mauricio Macri no se guardó nada este viernes y le pegó duro al gobierno de Javier Milei por el papelón de los pliegos de jueces, donde primero rechazaron a María Verónica Micheli y después la metieron de vuelta en la nómina como si nada.
Desde Santa Fe, donde encabezó un encuentro del PRO con miras a las elecciones de 2027, el ex presidente fue directo al hueso: “No podemos manosear algo tan importante como el sistema judicial“. Y agregó con ese tono que ya conocemos: “El compromiso debe ser serio para nombrar jueces como corresponde”.
La bronca de Macri no es para menos. Primero fueron 50 pliegos, después 74, y en el medio metieron y sacaron a la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon como si estuvieran armando la formación de un partido de fútbol. “Vimos cosas que no deberían suceder, anuncios en la justicia que se hacen y se vuelven atrás y eso daña“, disparó sin filtro.
El líder del PRO, que viene bancando al gobierno libertario “con una generosidad que nunca se vio“, esta vez marcó la cancha. Porque una cosa es apoyar y otra muy distinta es quedarse callado cuando tocan algo tan sensible como la institucionalidad. “Si algo se hace y se anuncia se tiene que cumplir, porque si no estamos atentando contra la confianza”, advirtió.
En el encuentro partidario que abarcó Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Córdoba, estuvieron presentes los gobernadores Maximiliano Pullaro y Rogelio Frigerio, además de la diputada Gisela Scaglia y el legislador Fernando De Andreis. Frigerio aprovechó para remarcar que el PRO es “el partido político con mayor cohesión” y que “para hacer las cosas bien en la Argentina hay que tener coraje”.
Pero Macri no se quedó solo en la crítica judicial. También apuntó contra la dependencia de “una sola persona” en las decisiones, en una clara referencia al estilo presidencial de Milei. “Eso no ha funcionado nunca”, sentenció, y remató: “Hay que poner límites para que nadie crea que es más importante que el poder”.
La advertencia del ex presidente suena a campana de alerta para un gobierno que viene navegando entre improvisaciones y marchas atrás. Porque si hasta Macri, que viene bancando desde afuera, sale a marcar errores, es que la cosa se está poniendo seria. La Justicia no es un juego, y menos en un país donde la confianza institucional cuesta tanto construir como fácil es destruir.