El bolsillo argentino se prepara para otro golpe. Los celulares van a aumentar hasta un 30% en los próximos días, según anticiparon fabricantes y distribuidores que ya no pueden absorber más el impacto de la crisis global de componentes.
La explicación está en el fuerte incremento del costo de semiconductores y chips que necesitan los smartphones. ¿El culpable? La voracidad de la inteligencia artificial, que está devorando la producción mundial de componentes electrónicos para alimentar sus centros de datos y servidores.
En Entre Ríos, donde el acceso a la tecnología ya venía complicado por la situación económica general, este nuevo aumento promete ser un dolor de cabeza para las familias. Los comercios de Paraná y Concordia ya recibieron las primeras comunicaciones de las empresas sobre los ajustes que se vienen.
“La demanda de chips para IA está rompiendo toda la cadena de suministro”, explicó un distribuidor local que prefirió no dar su nombre. Los mismos componentes que antes iban a los teléfonos ahora se destinan a las mega computadoras que procesan algoritmos de inteligencia artificial.
El panorama no es alentador: la crisis de componentes no tiene fecha de finalización y los precios internacionales siguen en escalada. Para los entrerrianos que venían postergando el cambio de celular, la ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente.
Los aumentos comenzarán a aplicarse en los próximos días y afectarán tanto a equipos nacionales como importados. La recomendación de los comerciantes es clara: quien necesite cambiar el teléfono, que lo haga ya, porque lo que viene promete ser mucho más caro.