Despues de 18 años de promesas incumplidas, Entre Rios tiene por fin el reglamento que hace realidad los concursos publicos para ingresar al Estado. Rogelio Frigerio firmo el decreto que instrumenta una exigencia que la Constitucion Provincial consagro en 2008 y que, hasta ahora, ninguna administracion habia tenido los ovarios de implementar completamente.
La medida es demoledora para el acomodo politico: a partir de su vigencia, todo ingreso al Estado, toda promocion y toda designacion en cargos de conduccion deberan realizarse a traves de un proceso de seleccion transparente, publico y basado en el merito. Se acabo la epoca dorada de los parientes, los militantes premiados y los favores politicos disfrazados de idoneidad.
El nuevo sistema contempla tres tipos de concurso: para el ingreso a la planta permanente, para la asignacion de jefaturas de departamento y division, y para las promociones internas. Los concursos seran abiertos, habilitados a cualquier ciudadano que cumpla los requisitos, pudiendo existir en modalidad cerrada, dirigidos exclusivamente al personal ya perteneciente a la administracion, siempre que la necesidad de cobertura del servicio asi lo requiera.
El reglamento reconoce la trayectoria del personal temporario del Estado, otorgando puntaje especifico segun los años de servicio continuado. Los jurados estaran integrados por siete miembros: representantes del organismo convocante, de las entidades sindicales y del sector academico universitario, garantizando asi pluralidad y control en el proceso.
La clausula mas filosa del decreto establece que toda designacion en planta permanente efectuada sin concurso previo sera insanablemente nula, y que el Poder Ejecutivo podra declararla de oficio. Una advertencia clara para quienes pretendan seguir jugando con las viejas reglas del clientelismo politico.
La medida fue elaborada en conjunto con la Union del Personal Civil de la Nacion (UPCN), con la moderacion de la Secretaria de Trabajo y Seguridad Social, de la Secretaria Legal y Tecnica y el acompañamiento de la Direccion General de Recursos Humanos. Un trabajo que pone fin a casi dos decadas de postergaciones y excusas burocraticas.