La frase del fiscal Raúl Garzón cayó como un baldazo de agua fría en la sala de conferencias. “La buscamos con y sin vida”, confirmó sobre el caso de Agostina Vega, la joven cuya desaparición mantiene en vilo a toda la provincia y cuya búsqueda ya lleva semanas sin respuestas concretas.
El funcionario judicial no anduvo con eufemismos ni frases edulcoradas. La investigación continúa “con múltiples allanamientos y nuevas medidas”, según confirmó en declaraciones que dejaron en claro que el tiempo apremia y que todas las hipótesis siguen abiertas, incluso las más dolorosas.
En el centro de la investigación apareció un dato que podría cambiar el rumbo del caso: un vehículo que se convirtió en pieza clave de toda la causa. Garzón no brindó mayores detalles sobre las características del rodado, pero su mención no fue casual. ¿Qué secretos guarda ese auto? ¿Por qué se volvió tan importante para los investigadores?
La principal hipótesis sigue concentrada en Córdoba, confirmó el fiscal, lo que marca una dirección clara en los operativos de búsqueda. Los rastrillajes se intensificaron en esa provincia, donde los investigadores creen que pueden estar las respuestas que toda la familia de Agostina espera con desesperación.
Mientras tanto, los allanamientos se multiplican y cada pista se analiza con lupa. La Justicia no descarta ninguna línea de investigación y mantiene el hermetismo sobre los detalles más sensibles del caso, algo que genera ansiedad pero que responde a la necesidad de no entorpecer las pesquisas.
La búsqueda de Agostina Vega se ha convertido en una carrera contra el tiempo donde cada hora cuenta. El fiscal Garzón y su equipo saben que la sociedad entrerriana espera respuestas, y que detrás de cada operativo hay una familia que no pierde la esperanza de volver a abrazar a su hija.