Mientras el país se desplomaba, Entre Ríos nadaba contra la corriente. Los números no mienten: la provincia registró un crecimiento del 0,5% interanual en empleo industrial durante 2026, en contraposición a la caída nacional del 3,6%.
El contraste es brutal. Cuando las fábricas cerraban en el resto del país, las entrerrianas mantenían a sus trabajadores. ¿Casualidad? Para nada. Desde el gobierno provincial aseguran que estos resultados responden a “una política sostenida de acompañamiento al sector productivo”.
Los datos surgen del informe de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), que marca enero como un mes clave en esta recuperación. Mientras las estadísticas nacionales pintaban un panorama desolador, Entre Ríos escribía otra historia.
La diferencia de 4,1 puntos porcentuales entre la provincia y la nación no es menor. Habla de políticas diferenciadas, de un acompañamiento que funcionó cuando otros territorios quedaron a la deriva. Paraná, Concordia, Gualeguaychú: los parques industriales entrerrianos resistieron el vendaval.
¿Qué hizo diferente la gestión de Rogelio Frigerio? El PRO entrerriano parece haber encontrado la fórmula para mantener a flote el empleo industrial cuando el resto del país se hundía. Los números avalan una estrategia que, al menos en este rubro, dio resultado.
En tiempos donde cada puesto de trabajo vale oro, Entre Ríos demostró que se puede crecer aún en contextos adversos. La pregunta ahora es si esta tendencia se sostendrá en el tiempo o si fue apenas un respiro en medio de la tormenta nacional.