Una embarcación oculta entre la vegetación del río Uruguay terminó siendo la perdición de una banda que intentaba pasar de contrabando 18 millones de pesos en ropa hacia territorio uruguayo. El golpe lo dio Prefectura Salto Grande, que venía siguiendo los movimientos desde hace tiempo.
Todo empezó con tareas de inteligencia que detectaron movimientos raros en la zona del kilómetro 340,2 del río Uruguay. Los prefectos sabían que algo se cocinaba: esa área es un clásico para las maniobras clandestinas por la geografía complicada y la vegetación espesa que da cobertura perfecta.
Durante los patrullajes, los uniformados encontraron la embarcación de chapa con motor fuera de borda, lista para zarpar hacia Salto. Adentro, el botín: diez bultos enormes con nada menos que 1.075 prendas de vestir. Por supuesto, ni un papel que justifique la mercadería.
¿El valor del operativo fallido? 517 mil pesos uruguayos, que en nuestra moneda se traduce en más de 18 millones de pesos argentinos. Una cifra que demuestra que acá no estamos hablando de contrabandistas de garage, sino de una operación con todas las letras.
Los investigadores sospechan que el destino final era abastecer los circuitos de venta informal en la ciudad de Salto, aprovechando las zonas vulnerables de la frontera fluvial. Una vez más, la creatividad argentina para sortear controles queda en evidencia, aunque esta vez no les salió el negocio.
El operativo deja al descubierto cómo funcionan estos pasos no habilitados que se aprovechan de la geografía entrerriana para mover mercadería sin control. La pregunta que queda flotando es cuántas otras embarcaciones habrán logrado completar el viaje antes de que Prefectura les pusiera el ojo encima.
Con informacion de: Diario Junio.