¿Cuántas personas caminan por Paraná, Concordia o Gualeguaychú sin saber que su presión arterial está jugando contra ellos? La hipertensión arterial no avisa, no duele, no molesta. Pero mata.
El Ministerio de Salud de Entre Ríos arrancó una campaña provincial para detectar, prevenir y tratar esta enfermedad que los médicos llaman “el asesino silencioso”. Los equipos de primer y segundo nivel de atención están desplegados en toda la provincia con un objetivo claro: que nadie se entere tarde de que su corazón está en peligro.
La estrategia incluye acciones de sensibilización que van desde controles gratuitos en centros de salud hasta charlas comunitarias. Porque acá el problema no es menor: la hipertensión afecta a uno de cada tres adultos en Argentina, y muchos ni siquiera lo saben.
Los profesionales insisten en algo que suena simple pero que puede salvar vidas: tomarse la presión regularmente. “La detección temprana es clave”, remarcan desde el ministerio. Y tienen razón: cuando la hipertensión se descubre a tiempo, se puede controlar. Cuando se descubre tarde, las consecuencias pueden ser irreversibles.
La campaña llega en un momento oportuno. Los hábitos de vida post-pandemia, el estrés económico y los cambios en la alimentación convirtieron a la hipertensión en una epidemia silenciosa. Entre Ríos no quiere ser parte de esa estadística que duele.
Porque al final, se trata de algo básico: cuidar la vida antes de que sea demasiado tarde. Y eso, en una provincia que apuesta al crecimiento, no es un detalle menor.
Con informacion de: El Once.