¿Cinco años y ocho meses es mucho por cuatro vidas segadas en un segundo? La defensa de Juan Enrique Ruiz Orrico cree que sí. Este viernes se jugó una audiencia clave en Casación donde los abogados del ex funcionario provincial intentaron reducir la condena por el choque que mató a Brian Izaguirre, Lucas Izaguirre, Leonardo Almada y Axel Rossi el 20 de junio pasado en la ruta 39.
El querellante Arcusin no se guardó nada al describir la estrategia defensiva: 43 páginas de alegatos que, según su análisis, no tienen “nada consistente para convencer a los jueces”. La mecánica es simple: el Tribunal de Casación revisará si la sentencia del vocal Darío Crespo se sostiene o merece modificaciones.
Lo que indigna es el argumento central de la defensa: que “solo” murieron cuatro personas. Arcusin lo puso en perspectiva con una pregunta demoledora: “¿Qué pasaría si un camión pasa por encima a un colectivo y mata a 25 personas?”. El artículo 84° bis del Código Penal es claro: basta que sea más de una víctima para agravar la pena, sin escalas según la cantidad de muertos.
Pero la defensa no se conformó con eso. También apuntó contra el Chevrolet Corsa 2001 de las víctimas, sugiriendo que no estaba en condiciones. Arcusin fue contundente: el impacto del VW Passat de Ruiz Orrico hizo retroceder 20 metros al Corsa y lo dio vuelta. “Hubiese ejercido el mismo efecto en mi VW Suran moderna”, remarcó.
El tema de los cinturones de seguridad también entró en debate. La defensa alegó que las víctimas no los usaban, pero el médico forense fue categórico: “Se les seccionó la aorta al impactar” contra volante, tablero y respaldos. Incluso con cinturones de tres puntos modernos, la velocidad del choque habría generado el mismo desenlace fatal.
Ruiz Orrico permanece en libertad mientras se define su suerte. La querella había pedido seis años, la fiscalía cinco, y el juez resolvió cinco años y ocho meses más nueve años de inhabilitación para conducir. Le descontó cuatro meses por no tener antecedentes penales. Ahora, solo queda esperar si Casación considera que esa pena refleja la gravedad de haber manejado alcoholizado y segado cuatro vidas que iban a trabajar al frigorífico Fadel.
Con informacion de: Diario Junio.