¿Qué pasa cuando un presidente se desgasta pero la oposición no logra capitalizar la caída? La respuesta está en los números de una encuesta nacional que desnuda una realidad incómoda para el PRO: ni Patricia Bullrich ni Mauricio Macri pueden pescar por fuera del charco que ya consolidó Javier Milei.
El estudio, realizado entre el 25 de abril y el 1° de mayo sobre 2.000 casos en todo el país, arroja cifras que deberían hacer sonar las alarmas en Balcarce 50 y también en las oficinas del macrismo. Milei acumula un 57,2% de rechazo en intención de voto, pero apenas un 12,7% lo votaría seguro.
¿Y los otros? Bullrich no está mejor: 56,4% asegura que no la votaría, mientras que solo un 18,1% expresa voto seguro. Macri directamente está peor, con un 56,8% de rechazo y apenas 20,1% de adhesión firme. Los tres líderes parecen compartir el mismo techo y, lo que es peor, el mismo piso electoral.
El dato más revelador aparece cuando se analiza el comportamiento por edades. Entre los jóvenes de 18 a 30 años, Milei conserva sus mejores números: 45,6% manifiesta predisposición a votarlo. Pero en los segmentos de mayor edad, el rechazo se dispara por encima del 50%.
La consultora es lapidaria en su análisis: “el círculo rojo” atraviesa un proceso de “desenamoramiento” con Milei, pero las especulaciones sobre candidaturas alternativas dentro del mismo espacio ideológico son prematuras. Entre quienes votaron a Milei en 2023, el Presidente mantiene una adhesión prácticamente total: 96,1% volvería a apoyarlo.
¿Qué significa esto para Entre Ríos? Que el gobernador Rogelio Frigerio, alineado con el PRO nacional, enfrenta el mismo dilema: cómo diferenciarse sin quedar pegado a un espacio que no logra crecer. La discusión sobre un “mileismo sin Milei” que comenzó a instalarse en sectores empresariales y mediáticos parece adelantada.
La conclusión es brutal: “La gran ausente de las discusiones de la elite parece ser la misma gente que decidirá el futuro del país“. Mientras los dirigentes especulan, los votantes muestran una realidad que nadie quiere ver: el desgaste no garantiza el recambio.
Con informacion de: Diario Junio.