Los números están sobre la mesa y no son alentadores para el campo entrerriano. La cosecha de soja 2025/26 en la provincia se ubicaría en 2,9 millones de toneladas, lo que representa una caída del 16% respecto a la campaña anterior. ¿Las razones? Una combinación letal de factores climáticos y económicos que golpeó fuerte a los productores.
El detalle de los números revela la magnitud del impacto: 542.315 toneladas menos que la campaña pasada. La soja de segunda alcanzaría las 1.848.050 toneladas, mientras que la soja de primera se ubicaría en 998.400 toneladas. Una diferencia que se siente en cada campo, en cada pueblo del interior y en la economía provincial.
Para una provincia como Entre Ríos, donde la soja es uno de los pilares productivos junto al arroz y la ganadería, esta caída representa un golpe directo a las arcas fiscales y al empleo rural. Los productores de Gualeguaychú, Concordia y Federación ya venían arrastrando los efectos de las políticas nacionales y ahora deben lidiar con esta merma en la producción.
La pregunta que flota en el aire es si esta tendencia se mantendrá en las próximas campañas. Los factores climáticos son impredecibles, pero las decisiones políticas y económicas que afectan al sector agropecuario dependen de voluntades que parecen estar en otra sintonía. El campo entrerriano necesita certezas, no más incertidumbre.
Con informacion de: Dos Florines.