¿Parque Ambiental o basural disfrazado? La pregunta que divide a Paraná encontró respuesta oficial este martes cuando Maximiliano Gómez, director de Ambiente y Cambio Climático de Entre Ríos, salió al cruce de las críticas que llueven sobre el proyecto estrella del gobierno provincial.
“La idea del Parque Ambiental no es trasladar un basural a cielo abierto a otro”, disparó Gómez en declaraciones que buscan calmar las aguas revueltas en torno al futuro del volcadero de Paraná. Pero la frase, lejos de tranquilizar, abrió nuevos interrogantes sobre qué es exactamente lo que planea hacer la gestión de Rogelio Frigerio.
El funcionario provincial se metió de lleno en la polémica que tiene en vilo a los vecinos paranaenses. Desde hace meses, la problemática de los basurales en Entre Ríos se convirtió en un dolor de cabeza para el gobierno, especialmente por la situación del volcadero capitalino que ya no da para más.
Lo que empezó como una solución técnica se transformó en un debate político y ambiental que enfrenta a funcionarios, vecinos y organizaciones ambientalistas. Mientras unos hablan de modernización y tecnología, otros ven apenas un cambio de lugar para el mismo problema de siempre.
La declaración de Gómez llega en un momento clave, cuando las críticas al proyecto arrecian y los vecinos de las zonas aledañas al futuro Parque Ambiental multiplican sus reclamos. La pregunta que flota en el aire es simple pero incómoda: si no es trasladar el basural, ¿entonces qué es?
El gobierno provincial tendrá que mostrar mucho más que buenas intenciones para convencer a una ciudadanía que ya no se conforma con promesas. La gestión de residuos en Entre Ríos necesita soluciones reales, no cambios de nombre que disfracen viejos problemas.
Con informacion de: El Once.