Rogelio Frigerio no se anduvo con vueltas. El gobernador de Entre Ríos puso el dedo en la llaga y sentenció sin filtros: “Este debería ser el último año en la Argentina de una gran cosecha y una baja rentabilidad”.
La frase del mandatario entrerriano no es casual ni tirada al aire. Detrás hay una urgencia política concreta: que el gobierno nacional entienda de una vez que la matriz impositiva actual está ahogando al sector que más divisas le genera al país.
¿Hasta cuándo van a seguir castigando al campo con retenciones y otros impuestos que no tienen lógica económica? La pregunta que se hace Frigerio es la misma que se hacen miles de productores entrerrianos que ven cómo sus márgenes de ganancia se evaporan entre tributos.
El gobernador no se conformó con el diagnóstico. Fue por más y reclamó de manera urgente un cambio en toda la estructura impositiva que grava al agro. Porque una cosa es clara: si seguimos por este camino, la próxima cosecha va a encontrar a muchos productores preguntándose si vale la pena seguir.
Desde Paraná, Frigerio le está mandando un mensaje directo a la Casa Rosada. Y no es para menos: Entre Ríos es una de las provincias que más aporta al PBI agropecuario nacional, pero sus productores están siendo castigados por un sistema fiscal que parece diseñado para desalentar la producción.
La pelota ahora está del lado del gobierno nacional. ¿Van a escuchar el reclamo o van a seguir exprimiendo a la gallina de los huevos de oro?
Con informacion de: El Once.