Una inyección de $4.000 millones llegó al campo entrerriano. El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) lanzó una línea de créditos específica para productores de la provincia que promete oxigenar el sector en momentos de incertidumbre económica.
Los números son tentadores: tasa anual fija del 8% en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), con una bonificación adicional del 4% que deja la tasa efectiva en niveles competitivos. Cada productor o empresa puede acceder hasta $800 millones con un plazo de 60 meses para devolver el capital.
La medida llega en un momento clave para el agro entrerriano, que viene navegando entre la volatilidad del dólar, los vaivenes climáticos y la presión tributaria. ¿Será suficiente esta línea para reactivar las inversiones que el sector viene postergando?
El esquema en UVA genera expectativas y también cautela entre los productores. Por un lado, protege de la inflación; por otro, ata la deuda a un índice que puede complicar la ecuación si los precios internacionales de los commodities no acompañan.
Los créditos a valor producto representan una herramienta financiera que permite a los productores acceder al capital necesario para inversiones en tecnología, infraestructura o capital de trabajo. En una provincia donde la actividad agropecuaria es motor económico, esta inyección de liquidez puede marcar la diferencia entre un año de supervivencia y uno de crecimiento.
La pregunta que se hacen en el campo entrerriano es si estos $4.000 millones llegarán efectivamente a quienes más los necesitan o si, como tantas veces, los requisitos y la burocracia terminarán beneficiando solo a los grandes jugadores del sector.
Con informacion de: Dos Florines.