¿Será que Javier Milei puede convencer a los gobernadores de que eliminen las PASO? La pregunta no es menor porque en los pasillos de la Casa Rosada ya se huele el aroma de las negociaciones electorales para 2027.
El presidente quiere reforma electoral y los mandatarios provinciales no están dispuestos a regalársela fácil. La eliminación de las primarias abiertas genera rechazo entre varios gobernadores que ven en esas elecciones una herramienta clave para medir fuerzas internas.
Pero acá viene lo interesante: las conversaciones ya no son solo sobre sistemas electorales. En cada reunión se empieza a medir la temperatura de lo que viene. ¿Quién va a jugar en 2027? ¿Con qué alianzas? ¿Qué espacios se van a formar?
En Entre Ríos, el gobernador Rogelio Frigerio observa estas negociaciones con atención. Como referente del PRO en la provincia, sabe que cualquier cambio en las reglas electorales puede impactar en las estrategias futuras del partido a nivel nacional.
El Gobierno nacional intenta revertir las resistencias con argumentos de ahorro fiscal y simplificación del proceso. Pero los gobernadores no son ingenuos: saben que detrás de cada propuesta técnica hay un cálculo político que puede beneficiar o perjudicar sus propias aspiraciones.
Lo que empezó como una discusión sobre eficiencia electoral se está convirtiendo en el primer round de la pelea por 2027. Y en esa pelea, cada gobernador quiere llegar con las mejores cartas en la mano.
Con informacion de: La Nacion.