¿Transparencia? El intendente de Concordia, Enrique Azcué, no para de hablar de gestión eficiente y transparente cada vez que agarra un micrófono. Pero los números del Presupuesto 2025 le explotan en la cara: el 54% del gasto ejecutado no está discriminado. Son más de 52 mil millones de pesos que aparecen bajo la etiqueta genérica “sin discriminar”.
Para dimensionar la magnitud del escándalo: el gasto total municipal equivale a USD 66,9 millones al tipo de cambio oficial. De ese total, alrededor de USD 36,6 millones están bajo partidas sin detallar. ¿Dónde fue esa plata? Nadie lo sabe.
El caso más escandaloso es Administración General: de los $34.431 millones presupuestados, ejecutaron $30.334 millones como “sin discriminar”. ¿Qué estructuras administrativas se llevaron esos fondos? ¿Qué criterios usaron? Azcué debe explicaciones.
Pero hay más. En Cultura y Educación todos los gastos están sin discriminar. En Desarrollo de la Economía, más de 2.500 millones no se discriminan. ¿Qué programas se financiaron? ¿Qué población fue alcanzada? Silencio total.
El dato que destroza la narrativa participativa del intendente: el Presupuesto Participativo representó apenas el 0,20% del gasto total. De cada $100 que gastó la Municipalidad, solo 20 centavos fueron al mecanismo que permite a los vecinos opinar y controlar.
La Ordenanza 33.369 establece cómo se debe informar, pero Azcué parece haberla archivado. Los concordienses aportan con sus impuestos y tienen derecho a saber en qué se gasta cada peso. La transparencia no se declama, se practica.
Con informacion de: Diario Junio.