A menos de una semana de la llegada de León XIV, el Gobierno puso la lupa sobre el operativo de seguridad y el protocolo de bienvenida.
La reunión se hizo este lunes por la tarde en el Palacio San Martín, a metros de la Cancillería, en el barrio de Retiro, y reunió al canciller Pablo Quirno con la última avanzada vaticana.
La visita papal en Argentina tendrá sede en CABA y en las ciudades de Luján y Córdoba.
También estuvieron el secretario de Culto, Agustín Caulo; el subsecretario de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad, Héctor Cajida; y Mara Gorini, quien en los hechos diagrama actos públicos del Presidente o de su hermana.
Por la Iglesia, el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, y emisarios del Santo Padre como Alessandro Gallo, junto a personal de la Gendarmería y de Ceremonial de la Santa Sede, cerraron el cuadro.
Quirno dijo a la prensa: «estamos a menos de una semana de que el Santo Padre llegue a la Argentina y estamos ultimando los detalles de la visita. Muy contentos y esperanzados». Añadió que «no faltan detalles, sino que se va haciendo el ajuste ultra fino de todos los dispositivos de seguridad, comunicación, de traslados».
La gala de bienvenida está prevista para el domingo a las 18.30 en el Palacio Libertad. Entre las invitadas figura la vicepresidenta Victoria Villarruel, al igual que gobernadores e integrantes del gabinete nacional.
No serán de la partida, en principio, los expresidentes Alberto Fernández, Mauricio Macri y Eduardo Duhalde. La Santa Sede, además, no realizó modificaciones al cronograma del Papa pese a las especulaciones surgidas después de la operación para extraerle un tumor maligno en un pulmón.
El domingo, Javier Milei recibirá a León XIV en el aeropuerto de Ezeiza y luego le hará un recibimiento oficial en la Casa Rosada. No estará en las paradas de Luján y Córdoba, donde sí habrá una representación del gabinete nacional encabezada por el ministro de relaciones exteriores.
El Gobierno decidió transmitir por cadena nacional los discursos del Presidente y del Papa en el ex CCK y la misa popular que el pontífice encabezará desde el Monumento a los Españoles de Palermo, el lunes a las 11.30.
Para la visita de la mañana del lunes al pequeño Cottolgengo Don Orione, en la localidad bonaerense de Claypole, está prevista la asistencia del gobernador Axel Kicillof, que sería quien reciba al Santo Padre.
Desde la semana pasada comenzaron los cortes de tránsito en la zona de Palermo por el armado del escenario. Los bloqueos y limitaciones se incrementarán desde la noche del martes y la madrugada del miércoles, con nuevas condiciones para que vecinos y trabajadores accedan al perímetro, y los cortes parciales seguirán hasta la noche del martes en Avenida del Libertador, desde Avenida Colombia hasta Avenida Sarmiento, con dos carriles habilitados por mano.
También llegó al país el papamovil: una camioneta Toyota Hilux adaptada, cuyo montaje contó con la participación del ingeniero Julián Benedetti y con toda la seguridad solicitada por el Vaticano.
Con el escenario armado, el país entra en la cuenta regresiva de una visita que mezcla fe, política y logística, y que pone a prueba la capacidad del Estado para recibir al Papa sin que se caiga un solo detalle.