En medio de la tensión por las candidaturas, Marcelo Cresto puso sobre la mesa una idea que puede mover el tablero del peronismo en Concordia: una interna abierta para definir quién compite y con qué lugar en las listas.
El planteo aparece en un contexto incómodo: circulan versiones sobre un posible adelantamiento de las elecciones en Entre Ríos y sobre la eliminación de las PASO. Para Cresto, el desafío es llegar unido, pero advirtió que esa unidad no puede resolverse solo entre dirigentes.
El punto sensible está en la palabra abierta. No se trata de una boleta única mágica, sino de un acuerdo previo para que la competencia no termine en una pelea de puertas adentro. Si se concreta, no te queda otra que respetar el resultado.
Su propuesta es directa: el candidato más votado encabece la fórmula para la Intendencia y elija a quien lo acompañe como viceintendenta. El segundo y el tercero podrían ocupar candidaturas a diputados provinciales, mientras que el cuarto tendría una postulación a senador.
También dejó espacio para los demás sectores: si tienen representación suficiente, podrían integrar las listas de concejales. La idea no es una imposición, sino un mecanismo para que el peso electoral hable más fuerte que la negociación de siempre.
La iniciativa contempla que todos los participantes acuerden previamente las reglas y firmen un compromiso para respetar el resultado. Cresto aclaró que se trata de una propuesta para discutir y no de una fórmula cerrada, una precisión importante para evitar que el planteo se convierta en otro manual de instrucciones.
También importa el compromiso de firmar las reglas. En una interna, el problema no suele ser el ganador, sino el perdedor: si no hay pacto, la derrota se convierte en guerra. Por eso, la idea de Cresto y el compromiso apuntan a blindar el proceso antes de que aparezcan las primeras grietas.
Tras varios meses de recorridas por Concordia y reuniones con vecinos, comerciantes, trabajadores, profesionales, militantes y dirigentes, dijo que escucha un reclamo reiterado: que el peronismo llegue unido, pero con participación de todos los sectores.
«La unidad no debería significar que unos pocos decidan por todos ni tampoco que las diferencias nos impidan construir un proyecto común», sostuvo Cresto. Y remató: «Creo en un peronismo que escuche a sus militantes, respete la voluntad popular y sea capaz de ofrecerle a Concordia un proyecto de futuro».
La propuesta sigue abierta a discusión y no aparece como una fórmula cerrada, sino como un punto de partida para ordenar la interna del peronismo concordiense.