La carne argentina no se conforma con Beijing ni con Shanghái: ahora se mete en el interior de China con asado, cortes premium y clases de cocina. La jugada la encabeza el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), a pedido de la industria frigorífica y de los productores exportadores.
La nueva parada es Nanjing, antigua capital china y uno de los principales centros económicos, culturales y educativos del país. Antes, el circuito pasó por Chongqing en el primer semestre, y la estrategia combina campañas digitales con acciones presenciales durante 2025 y 2026.
“Esta visita a Nanjing los días previos a la CIIE también nos permitió recorrer el mercado de abasto más importante de la ciudad y charlar con algunos comerciantes que venden carne argentina”, comentó Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA. “Pudimos ver cajas de distintos frigoríficos argentinos y para mí, como productor, es un orgullo ver hasta donde llegan nuestros animales, en particular las vacas, que hasta hace no muchos años prácticamente no tenían precio”.
La escena es concreta: en el Marriott Nanjing South Hotel, el restaurante Nanjing Kitchen arrancó una campaña gastronómica de dos meses. La idea es posicionar la carne vacuna argentina en el segmento de alta gama, con una estación de asado argentino y cortes premium, como bife ancho, bife angosto y asado.
El color no es solo humo: la propuesta se complementa con una ambientación inspirada en la cultura argentina. En paralelo, el IPCVA puso en marcha una iniciativa conjunta con el Nanjing Institute of Tourism and Hospitality, institución pública de formación gastronómica fundada en 1978.
Allí el programa contempla clases magistrales sobre las características de la carne vacuna argentina, los sistemas productivos, los cortes de exportación y las técnicas de desposte y cocción. También se realizará una competencia gastronómica donde los estudiantes deberán combinar cortes argentinos con sabores tradicionales de la región china de Jiangnan.
La apuesta no es pasar por un festival y listo. Busca que las nuevas generaciones de chefs chinos conozcan, valoren e incorporen la carne argentina a sus futuras propuestas. En ese sentido, el IPCVA ya desarrolló actividades en varias ciudades del interior, además de Beijing y Shanghái.
El mapa de la campaña es amplio: además de Beijing y Shanghái, el circuito incluyó Hefei, Wuhan, Qingdao, Shenyang, Fuzhou, Chongqing, Xi’an, Nanjing y Shenzhen. Cada parada suma una señal: la carne argentina busca instalarse más allá de los grandes centros comerciales.
La señal es clara: el asado ya no se limita al mostrador de un mercado; se mete en la escuela, en el hotel y en la mesa de una ciudad que define tendencias. Para la carne argentina, el interior de China no es un dato menor: es la próxima mesa.