El Senado dio una señal fuerte: aprobó el RIIR y la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. En la misma jornada, Bullrich celebró la aprobación y la presentó como un paso para que las PyMEs inviertan y crezcan.
Bullrich no fue por la sutileza. En su cuenta, dijo: “Aprobamos el RIIR para que las PyMEs también tengan más oportunidades de invertir y crecer”. Aseguró que, después del RIGI para las grandes inversiones, se dio “un nuevo paso” para las empresas que mueven la economía.
El dato no es menor: el RIIR apunta a las PyMEs, el tejido productivo que sostiene empleo y consumo. Bullrich lo resumió con una fórmula que suena a campaña: “Más inversión, más trabajo”. La pregunta que queda en el aire es si el texto aprobado en el Senado se mantiene igual en la Cámara de Diputados.
La otra media sanción del día fue la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, la 26.657. El proyecto fue enviado por el Poder Ejecutivo, pero sufrió “severas modificaciones” en el recinto de la Cámara alta antes de girar a Diputados.
Bullrich también celebró esa ley. La describió como “intervenir a tiempo” para cuidar “a las personas que sufren, a las familias y a los argentinos”. Afirmó que fue hecha “en base a consensos” y que viene “a cambiar una Argentina sin sentido”. Son frases duras, pero el texto legislativo todavía no está cerrado.
Mientras el Congreso movía piezas, la ONU cerró una puerta. El Comité de Derechos Humanos descartó una resolución inmediata sobre el pedido de revisión de la condena de la expresidenta Cristina Kirchner y sostuvo que la decisión “no es inminente”.
El mapa político también se movió en la noche. En una gala organizada por María Eugenia Vidal, el expresidente Mauricio Macri dijo que PRO y LLA “no han avanzado nada” en las negociaciones para un acuerdo electoral de cara a 2027.
La jornada dejó otro frente abierto. La Asociación Empresarial Argentina rechazó las “descalificaciones personales” contra periodistas, cuatro días después de las expresiones del presidente Javier Milei sobre la cobertura del caso $LIBRA y su frase de “quemar en la hoguera”. No consta respuesta del presidente en el contenido.
Lejos del Congreso, un municipio pampeano mostró la otra cara de la crisis. Santa Isabel, a 300 kilómetros de Santa Rosa, fue objeto de una millonaria estafa virtual que vació las arcas e impidió pagar salarios, según admitió la intendenta María Elizabet Cabral.
La jornada dejó un mapa complejo: dos leyes de impacto económico y social en revisión, un frente electoral congelado, una disputa con los empresarios y un municipio pampeano golpeado por una estafa. En el Congreso, la batalla sigue.