La cuenta quedó al descubierto: Entre Ríos perdió 12.735 puestos de trabajo y 1.201 empleadores entre noviembre de 2023 y julio de 2026. El registro muestra una contracción del 4,5% en trabajadores y del 6,9% en empresas con empleados registrados.
El análisis se apoya en los registros de trabajadores y empleadores de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. El período comparado va de noviembre de 2023 a julio de 2026, el último tramo disponible para evaluar la evolución del empleo formal.
Mirá el dato: entre julio de 2025 y julio de 2026, la cantidad de empleadores bajó en 543 casos, un 3,2%, al pasar de 16.747 a 16.204. Ese último año concentró el 45,2% de la caída acumulada desde noviembre de 2023. No es un desgaste lento: es una pérdida que se aceleró en el tramo final.
En términos absolutos, el sector que más empleadores perdió fue Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas, con 398 empleadores menos. Detrás, Industria manufacturera registró 167 menos, y Servicio de transporte y almacenamiento, 142. El deterioro no quedó en un solo nicho: se extendió a la cadena productiva.
En términos relativos, la peor caída la tuvieron Servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento, con una baja del 19,1%. Le siguieron Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, con 16,0%, y Construcción, con 15,3%. También bajaron Servicios de alojamiento y comida, con 13,0%, y Servicios profesionales, científicos y técnicos, con 12,8%.
El empleo registrado pasó de 281.045 trabajadores en noviembre de 2023 a 268.310 en julio de 2026. En el último año, la merma fue de 2.743 puestos, un 1,0%, que representa el 21,5% de la pérdida acumulada desde el inicio del período. Es decir, la mayor parte del daño se instaló antes, pero el último año no detuvo la sangría.
El sector con mayor pérdida de puestos fue Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con 4.527 puestos menos. Construcción sumó una caída de 2.775, y Servicio de transporte y almacenamiento, 2.759. Son tres frentes que explican gran parte del retroceso y que muestran dónde se quebró el empleo formal.
La lectura no es menor: la provincia está perdiendo empresas y puestos al mismo tiempo, y la contracción se concentra en sectores que dan trabajo. Si el empleo formal se achica, el impacto no tarda en llegar a consumo, recaudación y estabilidad. El número no es un dato frío: es la cuenta de una economía que se encoge.