La frase que dejó la semana con mal sabor no fue un desliz menor: Patricia Bullrich salió a marcarle la cancha a Javier Milei por el ataque contra el periodismo. La senadora, que el sábado se mostró abrazada al Presidente en una foto, ahora pidió cuidar las palabras y marcar una línea.
En una entrevista telefónica, Bullrich defendió el derecho del mandatario a responder a las críticas, pero consideró que “cruzó un límite” cuando habló de “quemar periodistas en la hoguera”. “Se responde con argumentos”, sostuvo, y advirtió que la palabra, cuando se vuelve demasiado dura, puede transformar un debate político en una advertencia que incomoda.
El reproche llega después de la cena anual de la Fundación Faro, realizada el viernes por la noche en el Yacht Club Argentino, en Puerto Madero. Allí, Milei lanzó sus duros comentarios contra los periodistas que, según él, difundieron información falsa sobre la causa $LIBRA y los calificó de “hijos de puta”.
El contraste fue inmediato: el sábado, Bullrich publicó en su cuenta de X una fotografía abrazada al Presidente con la leyenda “Una noche de ideas y de libertad en Fundación Faro”. Al día siguiente, la misma senadora que aparecía en la imagen terminó marcando distancia con la frase de la hoguera, en un giro que muestra la tensión dentro del propio espacio oficialista.
Para Bullrich, la libertad de expresión protege a la prensa cuando critica al poder y también al Presidente cuando responde. Pero insistió en que “defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan” y que el poder siempre está bajo escrutinio. “Es mirado por el periodismo, es comentado. Si luego la justicia da la razón, es mejor”, reflexionó.
Los dichos de Milei no pasaron inadvertidos. La Academia Nacional de Periodismo y Adepa repudiaron los comentarios, al igual que referentes del peronismo, la UCR, la Coalición Cívica y el PRO. En la práctica, la frase de la hoguera terminó generando una reacción que cruzó el mapa político y obligó a repensar el tono de la confrontación.
Bullrich también se refirió al balotaje entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro. Consultada por si hay acuerdo definido para las elecciones presidenciales argentinas del próximo año, respondió que “es algo que no está decidido en este momento”. La respuesta, breve, dejó abierta la incógnita sobre el futuro del espacio que hoy gobierna.
La senadora habló de la extensión de dos horas de los centros de votación en Brasil, producto de problemas en el transporte público. Sobre su respaldo a Flavio Bolsonaro, explicó que el equipo de comunicación del candidato le pidió un mensaje, que grabó en portugués y difundió el jueves. “Es una elección donde nosotros apoyamos, pero respetamos a los brasileros”, sostuvo.
En la misma entrevista, Bullrich pidió “hacer cambios este año” para que la economía llegue a los hogares y advirtió que el país necesita “ciertos correctivos”. Su mensaje mezcla defensa del oficialismo con una señal de advertencia: vos sabés que la palabra, cuando cruza la línea, también puede romper el consenso.