Una deuda que crece en silencio. El PAMI acumula un pasivo de $1.704.123.743 con 57 hospitales y efectores públicos de salud de Entre Ríos, y hasta ahora no hay cronograma de pago ni explicación oficial sobre cómo se llegó a ese número.
Los diputados nacionales por Unión por la Patria, Guillermo Michel, Marianela Marclay y Gustavo Bordet presentaron un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación para exigir informes al Poder Ejecutivo Nacional, al PAMI y al Ministerio de Salud de la Nación. Quieren saber el monto exacto discriminado por establecimiento y antigüedad, las prestaciones que originaron la deuda, las fechas de facturación y las razones administrativas o presupuestarias que explican la acumulación del pasivo.
También piden conocer si existe algún cronograma de pago para regularizar la situación y qué medidas concretas adoptará el gobierno nacional para evitar que el conflicto termine afectando la atención de los afiliados al PAMI y el funcionamiento de los hospitales públicos de la provincia. La magnitud del problema no es nueva: fue reconocida por autoridades del propio Ministerio de Salud provincial.
El proyecto deberá iniciar su tratamiento parlamentario una vez que se reanude la actividad legislativa en la Cámara. Mientras tanto, la red sanitaria entrerriana sigue esperando que alguien le pague lo que le corresponde.
En el marco de la presentación, Michel lanzó críticas al gobierno provincial: «El gobierno de Frigerio ya se convirtió en una sucursal de Milei en la provincia. Le entregó los senadores, los diputados y ahora no reclama ni siquiera la deuda con los hospitales entrerrianos», sostuvo el legislador, quien además calificó a la gestión actual como «el peor gobierno provincial desde la vuelta de la democracia». Se trata de afirmaciones del sector opositor; el gobierno provincial no emitió respuesta pública a esas declaraciones según la información disponible.
Lo que sí está claro es el número: más de 1.700 millones de pesos que el PAMI no pagó, hospitales públicos que los esperan y un sistema de salud que, como siempre, termina absorbiendo los costos de la desprolijidad presupuestaria.