Por ahora, el agua no da señales de alarma. El río Uruguay frente al puerto de Concordia se mantiene dentro de parámetros normales, y la represa de Salto Grande opera con margen suficiente para regular cualquier variación. Pero la palabra El Niño ya empieza a circular con más fuerza, y eso solo basta para que la atención suba un escalón.
El último parte del Área de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande, difundido este lunes, indica que el aporte al embalse en las últimas 24 horas fue de 8.651 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal evacuado a las 8 de la mañana alcanzó los 7.927 metros cúbicos por segundo. La diferencia entre ambos valores no es un dato menor: significa que la represa está reteniendo parte del caudal que ingresa y todavía dispone de capacidad para absorber variaciones.
Para este martes a las 15 horas, la CTM proyecta que el caudal medio diario evacuado oscile entre 7.200 y 8.200 metros cúbicos por segundo, y que el nivel del río frente al puerto de Concordia se ubique entre una cota mínima de 5,50 metros y una máxima de 7 metros. Nada que encender alarmas.
Aguas arriba de la represa, el embalse tenderá a ubicarse en 35 metros, frente a los 34,62 metros registrados esta mañana. Ese valor corresponde al rango habitual de operación y no representa riesgo alguno. El vertedero permanece cerrado, lo que confirma que la central hidroeléctrica no necesita incrementar descargas por excedentes. Todo dentro de lo esperado.
Lo que sí cambia es el contexto climático. La posible llegada de El Niño empieza a instalar preocupación entre técnicos y vecinos de la costa, aunque los datos hidrológicos actuales no reflejan todavía ese escenario. La historia reciente del río Uruguay enseña que cuando El Niño se activa con fuerza, los márgenes de operación que hoy parecen cómodos pueden achicarse con rapidez.
Por ahora, Salto Grande tiene margen para regular el río incluso ante episodios de crecientes extraordinarias, antes de alcanzar los límites operativos previstos. El sistema funciona con normalidad, y el monitoreo diario de la CTM seguirá siendo la referencia clave para anticipar cualquier cambio en el comportamiento del río en las próximas semanas.