La justicia de Paraguay cerró el capítulo judicial más resonante que involucró a un legislador entrerriano en años recientes: el ex senador Edgardo Kueider fue condenado por tentativa de contrabando, en un fallo que pone punto final a un proceso que lo tuvo bajo la lupa desde que fue detenido en territorio paraguayo.
La sentencia también alcanzó a su ex secretaria, Iara Guinsel, quien recibió una pena menor: 1 año y 10 meses bajo la misma modalidad que su ex jefe. El tribunal reconoció diferencias en el grado de responsabilidad de cada imputado, aunque ambos quedaron alcanzados por la condena.
Un dato clave del proceso: los dos acusados ya habían cumplido 18 meses de prisión domiciliaria en la ciudad de Asunción, tiempo que absorbió la mayor parte de la condena efectiva. En la práctica, eso significa que la sentencia llega cuando gran parte de la pena ya fue ejecutada.
El caso Kueider sacudió la política entrerriana y nacional a fines de 2024, cuando el entonces senador fue detenido en el paso fronterizo con una suma de dinero que no había sido declarada. Lo que siguió fue una catarata de consecuencias institucionales: su desafuero en el Senado de la Nación, el debate sobre cómo se había votado esa medida y una serie de chicanas judiciales que mantuvieron el caso en los titulares durante meses.
Kueider había sido senador nacional por Entre Ríos, electo bajo el sello del peronismo y luego reposicionado políticamente en un espacio más cercano al oficialismo nacional. Su detención en Paraguay lo eyectó de la escena pública de manera abrupta y dejó a la provincia sin uno de sus representantes en la cámara alta en un momento de definiciones legislativas clave.
Con la condena firme de la justicia paraguaya, el expediente ingresa en una nueva etapa: resta saber qué efectos concretos tendrá el fallo sobre la situación legal de Kueider en la Argentina, donde también existen causas abiertas vinculadas al mismo episodio.