Tenía condena, tenía tobillera, tenía once meses por cumplir. Y seguía vendiendo. Marcos Antonio Delgado, de 27 años, fue detenido en Concordia mientras cumplía prisión domiciliaria por una causa federal vinculada al narcotráfico, acusado de continuar comercializando droga desde el mismo domicilio donde debía estar confinado.
El operativo fue parte de una jornada de dos allanamientos simultáneos en el barrio Fátima I, a cargo de la Comisaría Séptima y personal de la Jefatura Departamental Concordia. La causa que habilitó los procedimientos no nació de una denuncia vecinal ni de inteligencia policial clásica: se inició tras la difusión en redes sociales de una publicación donde se exhibía un arma de fuego. Lo que encontraron adentro fue otra historia.
En el domicilio de la calle Córdoba, entre las calles 56 y 57, donde estaba Delgado, los agentes incautaron 85 envoltorios de cocaína con un peso total de 18,2 gramos, cinco teléfonos celulares y $494.700 en efectivo. Al hombre le restaban 11 meses de condena por cumplir cuando fue nuevamente aprehendido.
El primer allanamiento, en la intersección de Aristóbulo del Valle y Humberto Primo, también dejó su cuota de drama. Roberto Benjamín De Los Santos, de 18 años, intentó escapar y arrojó la droga al ver llegar a los uniformados. No le alcanzó: los efectivos secuestraron 97,4 gramos de cocaína, 1,6 gramos de marihuana, una balanza de precisión, recortes de nylon, un cuchillo con restos de cocaína y $95.000 en efectivo. Durante el procedimiento también fue identificado un adolescente de 17 años, quien quedó vinculado a la causa.
El fiscal José Arias, de la Unidad Fiscal de Concordia, dispuso la detención de ambos acusados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. En el caso de De Los Santos, la imputación fue agravada por la participación de un menor en el hecho.
Los dos operativos se suman a una serie de acciones que la Policía de Entre Ríos viene ejecutando contra el narcomenudeo en la provincia. A comienzos de junio, un procedimiento en el norte entrerriano permitió el secuestro de más de 250 kilos de cocaína, valuados en más de diez millones de euros en el mercado europeo, con la detención de tres personas entre las que figuraba Carlos Manuel Fiordelino, señalado por las autoridades como uno de los narcotraficantes más reconocidos del país. El caso del barrio Fátima I es otra escala de esa misma trama: más pequeña en volumen, igual de concreta en sus consecuencias.