El mercado de motos en Entre Ríos arrancó el segundo semestre con un dato que no pasa desapercibido: las ventas de unidades 0 kilómetro crecieron un 63% en lo que va del año, y junio aportó lo suyo con 2.189 patentamientos y una mejora interanual de casi el 50%.
No es un número menor. En una provincia donde la moto es mucho más que un capricho —es la herramienta de trabajo de repartidores, comerciantes y trabajadores de zonas rurales— este salto en las ventas habla de algo más profundo que el simple humor del mercado. Habla de poder adquisitivo recuperado, de crédito accesible o de una combinación de ambos que, al menos por ahora, está traccionando la demanda.
El fenómeno no es exclusivo de Entre Ríos. Santa Fe y Córdoba también registraron alzas importantes en sus patentamientos, lo que convirtió a la Región Centro en uno de los motores del crecimiento nacional en este segmento. La dinámica regional sugiere que hay condiciones macroeconómicas compartidas detrás del repunte: estabilización del tipo de cambio, baja de la inflación en los últimos meses y financiamiento en cuotas que volvió a ser una opción real para muchos compradores.
El dato de junio es especialmente relevante porque históricamente es un mes de menor actividad comercial en el rubro. Que la provincia haya cerrado ese mes con casi 2.200 unidades patentadas refuerza la idea de que el repunte no es un pico aislado sino una tendencia que viene consolidándose a lo largo del año.
Queda por ver si el segundo semestre sostiene este ritmo. Las paritarias, el nivel de empleo y la evolución del crédito serán los termómetros clave. Por ahora, los números del primer semestre en Entre Ríos son un punto de partida que el sector celebra con cautela pero con optimismo.