¿Se puede ser más cínico? La fiscal Cecilia Goyeneche, destituida por mentir descaradamente en la causa de los Contratos Truchos, vuelve a tener entre sus manos el expediente donde protagonizó uno de los papelones judiciales más bochornosos de Entre Ríos.
Los abogados no se cansan de remarcar la diferencia de trato que tuvo Opromolla, el contador amigo de Goyeneche que estaba en el centro de la maniobra que robó 54 millones de dólares del Tesoro provincial. Mientras otros acusados en su misma situación padecieron prisiones preventivas, él siguió el proceso en libertad. Casualidades de la vida.
Después de su destitución, Goyeneche se montó una película digna del Oscar: recorrió redacciones porteñas victimizándose, vendiéndose como una “Juana de Arco contra la corrupción peronista”. Decía que la habían echado por valiente, por haber condenado al ex gobernador Urribarri. Mentira tras mentira: cuando la destituyeron, Urribarri ni siquiera había sido condenado.
La ironía se vuelve grotesca cuando recordás que Opromolla —el tipo que según ella “no conocía”— fue nombrado en la función pública por el mismísimo Urribarri en su primera gestión y ratificado por Miguel Ángel Giano en Diputados. O sea, la cruzada “antiperonista” de Goyeneche es tan selectiva como sus declaraciones juradas.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló su destitución, pero se cuidó bien de no exculparla del delito de mentir. Los supremos fueron claros: anularon por “tecnicismos procesales”, no porque fuera inocente. Explícitamente aclararon que “no emitían opinión sobre los sucesos en sí”. Traducción: no querían quedar pegados defendiendo a una mentirosa.
Ahí están las fotos: Goyeneche y Opromolla veraneando juntos con sus respectivos cónyuges. Pero claro, según la fiscal, “no se conocían”. Con esa cara dura, no sorprende que haya llegado tan lejos en el sistema judicial.
El Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos terminó de completar el papelón: anuló el jury que había condenado a Goyeneche y la restituyó en su cargo. Ahora, la fiscal que mintió descaradamente sobre su relación con el principal acusado vuelve a manejar la causa donde protagonizó semejante escándalo.