El sector automotriz vive su peor momento en meses. Los patentamientos de autos se desplomaron un 25,6% interanual en mayo, una cifra que desnuda la crisis que atraviesa una industria que había mostrado signos de recuperación el año pasado.
¿Qué pasó con el dinamismo de 2025? Simplemente se esfumó. El acumulado de enero a mayo muestra una caída del 9,7% interanual, confirmando que la tendencia negativa no es casualidad sino una realidad que golpea de lleno a concesionarios, fábricas y trabajadores del sector.
Desde la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) no se quedan callados. Reclaman con urgencia una baja de impuestos, tasas de interés más accesibles y una reducción del costo bancario total que hoy estrangula cualquier posibilidad de financiamiento.
La situación es preocupante porque refleja el estado general de la economía. Cuando la gente no compra autos, es porque no tiene plata o porque prefiere esperar tiempos mejores. Y en este contexto, la industria automotriz funciona como un termómetro infalible del humor social.
Los números de mayo son un cachetazo para un sector que necesita medidas concretas. Sin crédito accesible y con una presión impositiva que ahoga, será difícil que los patentamientos encuentren el rumbo perdido en los próximos meses.