Una discusión por caza ilegal terminó con un hombre de 42 años internado tras recibir una herida en el cuello en un establecimiento rural de Aldea San Antonio. El episodio expone una vez más la tensión que genera la actividad cinegética no autorizada en campos privados de la provincia.
Según la denuncia radicada, la víctima se encontraba en el establecimiento cuando detectó la presencia de tres hombres que cazaban sin autorización en el predio. Al encarar a los intrusos para pedirles explicaciones, se desató una discusión que escaló hasta la violencia física.
El enfrentamiento derivó en que uno de los cazadores agrediera al propietario causándole una herida en el cuello que requirió atención médica inmediata. La víctima fue trasladada a un centro asistencial donde permanece internada, mientras que los agresores se dieron a la fuga del lugar.
¿Hasta cuándo van a seguir estos episodios de violencia en el campo? La caza furtiva no solo daña el ecosistema y viola la propiedad privada, sino que ahora también pone en riesgo la integridad física de quienes defienden sus derechos. Los cazadores ilegales parecen cada vez más dispuestos a todo con tal de seguir con su actividad.
Las autoridades policiales ya iniciaron las tareas de investigación para dar con el paradero de los tres sospechosos que se encuentran prófugos. El caso se suma a una larga lista de conflictos similares que se registran en la zona rural entrerriana, donde la falta de controles efectivos alimenta este tipo de situaciones.
La Policía solicita a cualquier persona que tenga información sobre el hecho o los responsables que se comunique con las dependencias más cercanas. Mientras tanto, el herido evoluciona favorablemente aunque permanece bajo observación médica.