¿Cuándo fue la última vez que los trabajadores no docentes de la UNER tuvieron que parar por salarios? La respuesta duele: cada vez más seguido. Este viernes arrancó con las puertas cerradas en todas las sedes de la universidad en la provincia, desde Concordia hasta Paraná.
La medida no es un berrinche aislado. El Consejo Directivo de la FATUN decidió por unanimidad lanzar un plan de lucha de cuatro semanas que recién empieza. Los trabajadores ya tienen marcados en rojo el 3 y 4 de junio para nuevas paralizaciones. En Concordia, tanto la Facultad de Ciencias de la Administración como la de Ciencias de la Alimentación se plegaron al paro junto al resto del gremio.
El problema de fondo es siempre el mismo: no hay convocatoria a paritarias por parte del Gobierno nacional y los sueldos se licúan mes a mes. Desde APUNER no se cansan de repetir la misma letanía: paritarias libres, recomposición salarial y condiciones de trabajo dignas. Pero el reclamo va más allá del bolsillo.
La FATUN apunta directo al corazón del conflicto: el ajuste presupuestario y el desfinanciamiento sostenido que, según denuncian, está asfixiando a las universidades nacionales en todo el país. No es solo una cuestión de plata en el recibo de sueldo, es la defensa de la educación pública y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Mientras los funcionarios nacionales hablan de eficiencia y racionalización del gasto, los trabajadores universitarios ven cómo se desmorona el sistema que sostienen día a día. El cronograma de protestas ya está en marcha y promete un junio caliente en las aulas entrerrianas.