¿Qué pasa cuando las industrias entrerrianas se sientan a negociar el gas del invierno con funcionarios nacionales? La respuesta llegó esta semana en una reunión que puede definir el futuro productivo de la provincia en los próximos meses.
La Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) se reunió con autoridades de la Secretaría de Energía, la Secretaría de Industria y GasNea para coordinar un esquema de provisión de gas natural destinado específicamente al sector industrial provincial. El encuentro se dio en el marco de la llegada de los meses de mayor consumo, cuando la demanda residencial se dispara y las fábricas quedan en segundo plano.
El tema no es menor. Entre Ríos tiene un parque industrial que depende del gas para mantener la producción, desde las plantas procesadoras de alimentos en Gualeguaychú hasta las metalúrgicas de Paraná. Cuando llega el frío, la ecuación se complica: las familias prenden las estufas y las empresas empiezan a sufrir cortes o restricciones que pueden paralizar líneas de producción enteras.
La coordinación busca evitar el caos de inviernos anteriores, cuando las interrupciones imprevistas dejaron a varias industrias sin poder cumplir con sus compromisos de entrega. Pero los detalles del esquema aún no se conocen públicamente, y eso genera incertidumbre en un sector que necesita planificar con anticipación.
¿Habrá prioridades por rubro? ¿Se establecerán horarios de corte programados? ¿Las industrias grandes tendrán ventajas sobre las pymes? Son preguntas que rondan en los pasillos de la UIER mientras esperan que el plan tome forma concreta.
La reunión marca un antecedente importante: por primera vez en años, el sector industrial entrerriano logra sentarse en la mesa de negociaciones antes de que llegue el problema. Ahora falta ver si las promesas de coordinación se traducen en gas garantizado cuando los termómetros marquen bajo cero y la demanda se vuelva crítica.