La madrugada del lunes se convirtió en una pesadilla para un hombre de 51 años que llegó al hospital de Paraná con quemaduras en el 90% del cuerpo. El estado es tan crítico que los médicos no dan pronósticos y trabajan contra reloj para mantenerlo con vida.
El paciente ingresó inconsciente a la guardia del nosocomio paranaense, donde el equipo médico tomó la decisión inmediata de sedarlo e intubarlo. La gravedad de las lesiones obligó a los profesionales a llevarlo de urgencia al quirófano para una intervención de emergencia que se extendió por varias horas.
¿Cómo llegó este hombre a semejante estado? Esa es la pregunta que se hacen los investigadores, que ya comenzaron a indagar las circunstancias del hecho. Por el momento, no trascendieron detalles sobre si se trata de un accidente doméstico, laboral o si hay otras causas detrás de esta tragedia.
El 90% de superficie corporal quemada representa uno de los cuadros más complejos que puede enfrentar la medicina de urgencia. Los especialistas saben que cada hora es crucial y que el riesgo de complicaciones se multiplica exponencialmente con el paso del tiempo.
En el hospital paranaense, el equipo médico mantiene monitoreo permanente del paciente mientras evalúa cada paso del tratamiento. Las próximas 48 horas serán determinantes para conocer la evolución de este caso que conmociona a la comunidad médica local.