¿Un paso adelante o apenas un gesto? El dirigente agropecuario entrerriano Carlos Berruhet no se hace ilusiones con la baja de retenciones anunciada por el gobierno de Javier Milei. “No soluciona el 100 por ciento de los problemas del sector agropecuario”, disparó sin vueltas, aunque reconoció que marca “un camino que ningún gobierno anterior había marcado”.
La declaración del referente del campo entrerriano llega en un momento clave para el sector, que viene de años de presión fiscal y restricciones cambiarias que golpearon fuerte a los productores de la provincia. Entre Ríos, con sus 2,8 millones de hectares cultivables, siente cada medida nacional como un terremoto en sus números.
Berruhet, que conoce el paño como pocos en la provincia, puso el dedo en la llaga: la baja de retenciones es bienvenida, pero el campo necesita un paquete integral de medidas. Los costos de producción siguen por las nubes, el gasoil no baja y los insumos importados mantienen precios que hacen sudar a cualquier productor.
“Representa un camino”, insistió el dirigente, y ahí está la clave de su análisis. No es que menosprecie la medida, sino que dimensiona la realidad: el campo entrerriano, como el del resto del país, necesita más que gestos para volver a ser el motor de crecimiento que siempre fue.
La pregunta que flota en el aire es si Milei tendrá más cartas para jugar a favor del sector o si esta baja de retenciones será el único alivio fiscal que verán los productores entrerrianos en el corto plazo. El tiempo dirá si el camino marcado lleva a destino o se queda en buenas intenciones.