¿Cuándo fue la última vez que viste 1.600 policías y penitenciarios desplegados al mismo tiempo en Entre Ríos? El gobernador Rogelio Frigerio decidió que era hora de mostrar los dientes y lanzó la Operación Blindaje Provincial, un operativo que puso en jaque a delincuentes y narcos en todo el territorio entrerriano.
“Le estamos demostrando a los delincuentes y narcos el poder de nuestra policía“, disparó Frigerio sin vueltas durante la presentación del megaoperativo. El mensaje no podía ser más claro: la provincia no va a permitir que el narcotráfico siga avanzando como si nada.
El ministro de Gobierno Néstor Roncaglia acompañó al gobernador y puso el foco en los detalles técnicos del operativo. Controles estratégicos, tecnología de punta y una coordinación que abarcó desde Paraná hasta el último rincón de la provincia. No fue un show mediático: fue una demostración de fuerza real.
Los 1.600 efectivos trabajaron de manera simultánea en puntos neurálgicos de Entre Ríos, con especial atención en las rutas que conectan con otras provincias. Porque acá no se trata solo de mostrar músculo: se trata de cortar las arterias por donde circula la droga y el delito organizado.
Frigerio viene apostando fuerte al tema seguridad desde que asumió, pero este operativo marca un antes y un después en la estrategia provincial. ¿El objetivo? Que quede claro que Entre Ríos no es territorio libre para narcos y delincuentes. Y por lo que se vio ayer, el mensaje llegó fuerte y claro a quienes tenía que llegar.